Organizaciones Resilientes

ORGANIZACIONES_RESILIENTES

Cambios e incertidumbres representan una constante con la cual las organizaciones tienen que lidiar si quieren mantener la sustentabilidad y la permanencia en el mercado. Manejar las crisis y salir fortalecidos de éstas, requiere que las empresas entiendan que necesitan desarrollar equipos de trabajo orientados no sólo a los logros, sino también al aprendizaje y al manejo de la adversidad y es allí donde el mundo empresarial adopta de la física de materiales el concepto de la resiliencia la cual es definida como la capacidad de un material para recuperarse de una deformación producto de un esfuerzo externo.

 

La profesora Olga Bravo del IESA, define a la resiliencia organizacional como el resultado de promover y mantener ciertas prácticas en las organizaciones, entre ellas la tolerancia de cometer errores y recuperarse de los mismos e introduce dos interesantes enfoques. El primero es que la resiliencia organizacional “No se trata de una cura que se adquiere cuando la adversidad se presenta, sino de una serie de capacidades y fortalezas que tienen que ser desarrolladas…” es decir la resiliencia es una competencia a modelar por los líderes y colaboradores de una empresa y el segundo enfoque que vale la pena destacar de Olga Bravo, para generar el contexto de este artículo es que  la resiliencia se manifiesta ante todo como adaptabilidad, lo que rinde frutos por igual en tiempos estables o de turbulencia.

 

Las Organizaciones Resilientes desarrollan en sus individuos:

– La creatividad.
– El juicio a los esquemas y a las situaciones.
– La tolerancia a los errores.
– El pensamiento estratégico.
– El aprendizaje continuo.
– La auto-gestión del conocimiento.
– Mejora permanente de sus competencias.
– Uso de nuevas tecnologías.
– La innovación.

Resiliencia desde el enfoque organizacional es la capacidad que tiene una empresa para reinvertar su modelo de negocio y hacer frente a las diversas circunstancias que les impone el mercado, aunque no hay que perder de vista que ser resiliente no tiene que ver con tener éxito siempre, sino con tener la capacidad de adaptarse y recuperarse.

 

Nokia aunque no atraviesa por sus mejores momentos, fue hasta los 90´ clásico caso de una organización resiliente. Esta multinacional de origen filandés, está en el mercado desde 1865, pero son pocos los que conocen que Nokia comenzó procesando pulpa de madera para la producción de papel, posteriormente aprovechando el auge de la revolución industrial europea pasó a  manufacturar cauchos exportando neumáticos e incluso zapatos siendo apenas en la década de los 60´cuando irrumpe en el mundo de las telecomunicaciones.

 

Internacional Bussines Machines, mejor conocida por sus siglas IBM, es otra empresas que puede considerarse como un ejemplo de resiliencia organizacional. La empresa que consiguió hacer de su modelo de computadora personal un estándar del mercado, inicialmente se dedicaba a la fabricación de todo tipo de maquinaria: balanzas industriales, cronómetros y hasta cortadores de carne o queso. En 1981 se enfoca en la electrónica y la informática  sacando el primer computador personal el cual la convirtió en líder del sector; no obstante a ello y producto del apresuramiento, la ignorancia y malas negociaciones con sus proveedores, la hicieron descender casi a punto de la quiebra. En 1993, IBM hace pública sus pérdidas las cuales ascendían a más de 8.000 millones de dólares. Hasta ese momento ninguna empresa estadounidense había perdido tanto dinero. Si IBM no cambiaba su estrategia competitiva, sus competidores seguirían ganando participación de mercado y hoy simplemente no existiría.

 

¿Qué hizo IBM diferente?

 

“En una economía cuya única certidumbre es la incertidumbre, la mayor fuente para obtener ventajas competitivas duraderas es el conocimiento”

Nonaka

Dejó de manufacturar equipos, para utilizar el talento de su gente y centrarse en lo que eran realmente competitivos: los servicios. Esto implicó un importante viraje en materia de gestión del talento, lo cual les obligó a cambiar el perfil de sus colaboradores, pasando de un perfil orientado a reclutar y desarrollar vendedores a uno más orientado a la consultoría de procesos empresariales.

 

Con el caso de IBM se observa claramente que este gigante ha conseguido adaptarse vencer las adversidades, aprender de sus errores, aceptando sus limitaciones y sacado el mayor provecho de sus ventajas competitivas.

 

Cuando los equipos de trabajo de una organización pueden retar al statu quo, aprenden, auto gestionan la creatividad y la innovación, responden definitivamente mejor ante los retos y las crisis. Son empresas resilientes, que logran capitalizar sus competencias a través de la eficiencia colectiva de la suma de sus colaboradores.

 

La resiliencia es una competencia vital que debemos desarrollar para manejar la adversidad y los procesos de cambio, pero también para saber aprovechar las oportunidades que los mismos nos presentan.

 

Odalis Rojas | Directora Link Gerencial Consultores